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El acto, que desde hace un lustro se celebraba en la Casa de Cultura, se trasladará a la Casa del Pueblo por el partidismo del equipo de Gobierno

María de la Cruz Panadero López y Carmen Menéndez Menéndez recibirán este sábado en Campo de Criptana un homenaje ciudadano

La Comarca

07/04/2011

(Última actualización: 07/04/2011 14:00)

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María de la Cruz Panadero López de la Rica, ama de casa de Campo de Criptana y Carmen Menéndez Menéndez, esposa de Santiago Carrillo, recibirán este sábado un cálido homenaje en esta localidad de la mano del PSOE, como gesto hacia todas aquellas mujeres que, día a día, sobresalen por su continuada entrega desinteresada, compaginando facetas tan diferentes como la familiar, la social o la laboral.

“Queremos reconocer así la labor realizada en soledad por mujeres que debieron sacar adelante, solas, a sus familias ya que sus parejas, maridos, o padres, por cuestiones políticas o económicas tuvieron que salir fuera de nuestro país”, ha explicado Carmen Teresa Olmedo. La secretaria general de los socialistas criptanenses ha apuntado que en ambas homenajeadas quieren encarnar al resto de las mujeres que responden a ese perfil apuntado.

El acto tendrá lugar a partir de las 17,30 horas este sábado 9 de marzo en la Casa del Pueblo del PSOE, formación a la que le hubiera gustado poder llevar este gesto, en el que serán entregadas sendas distinciones con forma de rosa, hasta la Casa de Cultura y hacer así partícipe a toda la sociedad criptananese. Sin embargo, como ha denunciado Olmedo Pedroche, “una vez más nos han vetado” la utilización del citado espacio público por parte del equipo de Gobierno del Partido Popular.

Esta negativa se ha hecho alegando las mismas razones que esgrimieron los gestores municipales el pasado mes de octubre, cuando “tampoco nos permitieron realizar un acto provincial sobre las mujeres rurales, apuntado que estaban cercanas las elecciones municipales”. Olmedo ya entonces no compartió estas banales justificaciones, entre otras cuestiones porque no se trataba de ningún acto electoral, “al igual que ahora este homenaje que cada año, desde hace seis, sí hemos podido celebrar con toda normalidad en la Casa de Cultura y que ahora el PP pretende ceñirlo a un ámbito de partido que nada tiene que ver con la realidad”. Por eso ha insistido en que durante los cinco años previos sí se pudo utilizar el referido edificio público municipal para celebrar un acto que “no es otra cosa que un homenaje a la mujer y un reconocimiento a su labor para el progreso de este país, de esta región y de este pueblo”.

SEMBLANZAS

María de la Cruz Panadero López de la Rica nació dos meses antes de la Guerra Civil en el seno de una familia humilde cuyo padre hubo de combatir en el bando republicano. De infancia relativamente feliz por el carácter de sus progenitores y tras un fugaz paso por el sistema educativo de entonces, que le permitió aprender lo más básico para la vida, pronto se puso a trabajar en casa de un potentado y en el campo.

Casada con Vicente Simón a los 18 años por avatares de las consecuencias de la guerra, dado que su suegro también se implicó en la causa republicana teniendo que huir de suelo español y hubo de ocuparse con su marido de cuidar de los tíos de éste, dio a luz en ocho ocasiones en apenas trece años. Ambos progenitores pondrían en la educación de sus hijos todo su empeño, obligándose incluso a salir a otras provincias en los años 60 cuando el trabajo escaseó e incluso el esposo hubo de irse a Alemania, de manera que Mª de la Cruz quedó durante seis años sola en Campo de Criptana para cuidar de sus hijos, cuyo número se incrementaría nuevamente en dos más.

Hoy día, María y Vicente disfrutan de una vejez plácida arrancada a pulso a una vida llena de alegrías y sinsabores, algunos irreparables. Como ella misma dice, el mejor homenaje es ver su casa llena de hijos, nietos y algún biznieto cuando llega alguna fecha señalada.

Carmen Menéndez Menéndez nació el 17 de diciembre de 1923 en Barcelona. Mientras estudiaba Secundaria estalla la Guerra Civil y por la ocupación de la capital catalana, con su madre se ve obligada a huir a Francia en un contexto bélico muy complicado y tras varios años de vida allí, en 1947 llega a París donde se implicará con la organización Juventudes Socialistas Unificadas y donde conocerá a Santiago Carrillo, con quien tendrá tres hijos.

Dado el importante papel de su marido, será ella quien se ocupe de la educación de sus hijos, sin que por ello renuncie a su trabajo. Sería en 1972 cuando, concedidos los pasaportes a sus hijos no sin antes haber tenido que acceder a diferentes concesiones familiares con su esposo, regresaría a España y desde 1976 haría de Madrid la residencia familiar que, inicialmente, fue clandestina para Santiago.

Entre la agitada vida de su marido, atentados terroristas y de la extrema derecha, contribuye también Carmen a la transición democrática que irá abriéndose camino gracias a la presión y a la lucha de los trabajadores y de las fuerzas progresistas y la convergencia con los sectores reformistas del régimen. Jubilada en 1988, sigue apoyando el trabajo de Santiago y ha sustituido la vieja máquina de escribir por el ordenador en el que, semana tras semana, sigue pasando a limpio sus artículos y sus libros.