El último acuñador de Recópolis guiará al visitante por la antigua ciudad visigoda

LOS PARQUES ARQUEOLÓGICOS DE CASTILLA-LA MANCHA INCORPORAN NUEVAS ACTIVIDADES EN LA ÉPOCA ESTIVAL

El Parque Arqueológico de Recópolis estrena el próximo sábado día 21 una novedosa actividad que completará la visita a la antigua ciudad visigoda: la historia contada por sus protagonistas.

La Comarca

18/07/2007

(Última actualización: 25/08/2008 14:00)

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En su apuesta decidida por llegar a todos los públicos y a todos los lugares, los parques arqueológicos de Castilla-Las Mancha incorporan con motivo de la época estival nuevas actividades que amplían su oferta cultural y ofrecen nuevos atractivos al visitante.

Así, a actividades ya consolidadas como el Festival de Música Medieval que durante esta semana se puede disfrutar en el Parque Arqueológico de Alarcos, el Festival de Teatro Greco-Latino de Segóbriga o las Jornadas Romanas de Carranque, se suma en Recópolis una visita teatralizada cuyo protagonista es Bela, el último acuñador de la ciudad visigoda.

Bela es un personaje de ficción que con su relato y sus recuerdos, basados en rigurosos datos históricos, trasladará al visitante al esplendor de la antigua ciudad, el ajetreo de su calle comercial, la llegada de la corte, las intrigas palaciegas, etc.

Se trata de una novedosa actividad, la historia contada por sus protagonistas, una puesta en escena teatral que aprovecha la capacidad comunicativa y emocional de la transmisión oral y en primera persona para que sea un habitante de Recópolis el que describa la vida cotidiana en la ciudad a mediados del siglo VIII.

Será la empresa Galápagos Teatro Cálido la encargada de poner en escena esta iniciativa que se estrenará el próximo sábado 21 de julio con dos pases, a las 12.00 y a las 18.00 horas. El resto de sesiones tendrán lugar el 28 de julio, todos los sábados de agosto y los días 15 de agosto y 1 de septiembre con pases a las 12.00 y a las 18.00 horas.

En el Parque Arqueológico de Recópolis, situado en Zorita de los Canes, en Guadalajara, encontramos un espectacular paisaje histórico que nos dibuja cómo era la vida de las gentes que lo habitaron desde el siglo VI hasta el siglo XVII y nos ayuda a comprender las distintas formas de vida de las sociedades visigoda, andalusí y cristiana a través de su legado material.