Edición mensual - Contraportada - Septiembre 2012

La Rincona

Pedir a la patrona

Benjamín Hernández

Nº 244 - Contraportada

Imprimir

A la Virgen de Gracia, este año, se le va a acumular el trabajo. Porque cuando llega su día, cada ocho de septiembre, recuerdo que todo el mundo decía que iban a pedirle a la Patrona. Pues ahora, le vamos a rogar hasta los ateos. Porque la cosa está para pocas bromas. Yo sé que la Virgen no va como los Reyes Magos, pero estoy haciendo una lista.

Porque el año 2012 está siendo terrorífico. Lo han sido los últimos cuatro, pero éste ya es aterrador, porque todo se acaba. Y lo que ya se va terminando es, principalmente, la paciencia. No es aceptable que se nos siga privando cada vez de más cosas y que el capitalismo salvaje, que fracasó como tal, se haya hecho más salvaje y los pobres lo consintamos. No ya lo consintamos, lo votemos, apoyemos y se nos vaya gangrenando la vida mientras seguimos aplaudiendo.

Yo, lo primero que le pido a la Patrona es que esta indolencia bochornosa e hiriente se termine de una vez y les digamos BASTA YA a quienes tienen la desvergüenza de echarnos la culpa. Porque yo no he vivido por encima de mis posibilidades. Yo no me he empeñado en un piso sobrevalorado ni en un coche gigantesco ni en un chalet en la playa. Y como yo, la mayoría. He pagado mis trampas y seguiré haciéndolo si es que el trabajo y el sueldo, claro está no me faltan.

Le pido que se mantengan en Puertollano los Juzgados, porque sería triste e injusto que incluso para prestar declaración o ir a juicio, tengamos que pagarnos el viaje y los gastos de desplazarnos a Ciudad Real. Porque una ciudad y una comarca se merecen tener acceso a la Justicia. Es lo mínimo.

Le pido que el Hospital Santa Bárbara siga funcionando eficazmente, con la dotación suficiente, los especialistas, el personal y las camas necesarias. Porque también es muy injusto que en estos momentos de recortes, tengamos que pagarnos viajes y estancias fuera de casa o mucho más lejos de lo que ahora nos habíamos ganado.

Y, por supuesto, que se quede la Hermandad de Donantes de Sangre, declarada de Utilidad Pública y que tiene una historia tan gloriosa y solidaria que merece un poco de respeto. Que la Gerencia del Área Sanitaria y la Consejería hablen con la presidencia, que visiten el servicio y conozcan a la única trabajadora -¡y qué trabajadora!- de esta entidad maravillosa. Que los políticos se unan para hacer una defensa enconada de esta Institución y que nadie difame aquello a lo que no quiere apoyar.

Le pido que se ayude de una vez a las energías renovables, en las que Puertollano se empeñó a instancias de una economía sostenible y un respeto a la naturaleza y al futuro. Porque para esto bien podríamos haber hecho una superrefinería gigantesca, fábricas de plásticos y combustibles y que le vayan dando al verde. O haber descubierto a base de dinamita toda la veta del carbón de la cuenca y darle al dióxido con alegría. Que los mineros, historia, sangre, dolor, vida y muerte de esta ciudad sagrada, se merecen seguir trabajando por los siglos de los siglos.

Porque si nos ponemos en plan concienciados con la madrastra naturaleza, a ver si hacemos una ciudad caninamente sostenible, porque si la Virgencita me concede una ciudadanía limpia y que retira lo que dejan sus mascotas, no digo de hacerme creyente, pero me lo pensaría.

Le insisto a la Patrona en mi lista por la reactivación de la pequeña empresa y los autónomos, que están agonizando con tanto paro y tanto recorte. Que se gasten un duro los que lo tienen, a ser posible en Puertollano. Que empiece a desaparecer el miedo al futuro para que podamos sacar adelante el presente.

Voy a pedirle que nos abra los ojos y la conciencia para seguir ayudando a los que menos tienen, para que no nos quedemos como un erial y para que sigamos siendo los más generosos de la provincia, como ocurre desde el amanecer de los tiempos.

No es cierto que el Estado del Bienestar sea imposible. No nos han dado nada que no hayamos merecido a base de lágrimas. Todo ese dinero que falta lo tienen algunos, habrá que quitárselo por las buenas o por las malas. Los que hayan robado, los que se hayan corrompido, los que se lo hayan llevado inmerecidamente, los que hayan malgastado y despilfarrado, los que han defraudado a la Hacienda Pública, que lo devuelvan y que vayan a la cárcel. Y si no lo hace el Poder Público, tendremos que hacerlo nosotros.

Pidamos eficiencia económica y administrativa, pero no lo dejemos todo en manos privadas. Así, algunos, no podrán tener acceso a una Educación de calidad, ni a una casa, ni a un trozo de pan. Nos han tendido una trampa y hemos caído en ella. Podemos escapar.

Sí amigos, conciudadanos, es hora de hacer el Tercer Voto Santo, a la Patrona y a nuestro pueblo. Una promesa en la que podamos garantizar el futuro, sin tener que morir en el presente. Disfrutad las Fiestas en la medida de lo posible.

LAS GUINDAS

El viernes, 21 de septiembre, el grupo de teatro ‘Epidauro’ de Argamasilla de Calatrava vuelve al escenario del auditorio puertollanense para representar “Milagro en casa de los López”. La entrada tendrá un coste de 3 euros y todo lo recaudado se entregará a distintas asociaciones para que puedan seguir llevando a cabo sus proyectos.

-----------

La puertollanense María Dueñas acaba de publicar su segunda novela “Misión olvido” después de haber colocado un millón de copias en 30 idiomas de “El tiempo entre costuras”. Comenzó con 350.000 ejemplares de su nuevo trabajo en el mercado por lo que podría haber unas ventas estimadas de unas cinco mil copias diarias.

-----------

Un nuevo hito histórico en el deporte local será, sin duda, la participación del equipo del club Corricollano, formado por José Carlos Olmo y Luismi Naranjo en la Gore Tex Transalpine Run-2012. En el momento de redactar esta “guinda”, nuestros paisanos estaban llevando a cabo una muy digna competición en una prueba donde lo más importante es poder competir en ella. ¡Enhorabuena, Corricollano!

LA GUINDILLA

Las fiestas llegan este mes de septiembre a muchas de las poblaciones de nuestra comarca en un momento en el que la imaginación unida al deseo de divertirse forman frente común frente a la crisis. Olvidémonos por unos días de ella y tengamos unas felices fiestas, ese es nuestro deseo.