Edición mensual - Octubre 2011 - Opinión

Mundo de colores

El Observador

Nº 239 - Opinión

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Vivimos en un mundo de colores, ajenos a la realidad real. La realidad dista mucho del punto en que nos encontramos. La aparente normalidad no es ni mucho menos normal, se trata de una desviación del eje Central, un funcionamiento incorrecto del sistema. Interpretamos como normal este anómalo funcionamiento, este andar acelerados. Actualmente nos encontramos polarizados al contrario y nuestras capas energéticas repelen lo que de verdad debe nutrirnos. Realizar el espín mental es abrirse a la realidad, dejarse fagocitar por la madre naturaleza.

Andamos a vueltas con la vida, no sabemos lo que en realidad somos. Aparentemente solo somos una imagen temporal en la retina de los demás, pero esto es paradójico, todo esta conectado, como onda estamos también en el interior del otro, una parte indivisible nos une a los demás.

Solo ES aquello que no pretende SER. Nada permanece, es como intentar escribir en agua. Los hechos tan solo crean una maraña de entendimiento que mantenemos cristalizada en nuestra mente. Seria conveniente para nuestra salud psíquica respirar aire nuevo de vez en cuando, pero este aire solo se encuentra en las esferas inalcanzables por el entendimiento, en el SILENCIO que desaparece cuando es nombrado, el silencio que comunica todo. ¿Pero es que aún existe el silencio?