Edición mensual - Julio 2010 - Sociedad

Calles y plazas ... Calles y plazas ... Calles y plazas

Las calles y plazas de Puertollano (5)

Es algo muy habitual en cualquier pueblo o ciudad, que el nombre dado a muchas de sus calles sea de lo más variado. Unas veces recurrimos a pintores, otras a escritores, músicos o santos para nombrarlas: Miguel Servet, Agustina de Aragón, Lope de Vega, Velázquez… En otras ocasiones, sin embargo, representan un pedacito de nuestra historia local porque evocan acontecimientos del pasado, recuerdan a vecinos ilustres, constatan la existencia de algún edificio significativo que “estuvo allí” o, sencillamente, porque hacen referencia a un determinado “lugar”.

A lo largo de las siguientes páginas realizaremos un recorrido por orden alfabético de las calles de Puertollano e iremos viendo ejemplos de todos estos casos anteriormente mencionados. Contemplaremos cómo pervive intacto el recuerdo de instituciones y entidades del pasado que dieron nombre a las calles sobre las que se erigieron, como ocurre con las calles Encomienda, Tercia, Comendador, Hospital o Aduana. Seremos testigos de hasta qué punto el fuerte sentimiento religioso de una comunidad pervive a lo largo de siglos, como sucede con Amargura, Santísimo, San José, Vía Crucis o el mismo Paseo de S. Gregorio. Y sentiremos cómo permanece la huella de personas que con su labor personal engrandecieron el nombre de Puertollano, lo que ocurrió gracias a Fray Andrés de Puertollano, a D. Fulgencio Arias, y como no, al Doctor Alfonso Limón Montero. Y todo ello, para que perviva en la memoria de los que vivimos aquí.

M. Pilar González Yun

Nº 225 - Sociedad

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REAL

A la altura de la calle de las Cruces, se va configurando poco a poco lo que más adelante será una calle, pero que en origen no era otra cosa que un lugar de tránsito, de paso para el ganado, algo fácil de entender si tenemos en cuenta que coincidía con uno de los ramales de la Cañada Real Soriana1 utilizada durante la trashumancia2.

RICARDO CABAÑERO

Calle dedicada al fundador de la Cruz Roja local, D. Ricardo Cabañero. La construcción del Convento de San Pedro de Alcántara a las afueras de la población provoca la aparición, por su lado oeste, de un callejón, que sería conocido desde muy antiguo como calle Convento y que junto a Vía Crucis era el camino de salida en dirección a Hinojosas y Mestanza3.

SANTA ANA

Una de las calles que junto a Fuente, Vélez y Alameda desembocaban en el Ejido de San Gregorio.

En el s. XVIII aparece como Cornudilla4 , nombre que resulta bastante curioso porque hace referencia a un tipo de pescado, aunque pudiese ser que en aquel momento tuviera cualquier otro significado desconocido en la actualidad.

No sería hasta un siglo más tarde, en el XIX, cuando toma el nombre de Santa Ana.

Este es un hecho relativamente reciente máxime si tenemos en cuenta que desde tiempos muy antiguos fue enorme la veneración que se tenía hacia esta santa, a quien ya se cita en las Relaciones Topográficas de Felipe II de esta manera “y en la cumbre de la entrada a la mano izquierda está otra ermita de Señora Santa Ana... de la cual se guarda el día de la Bienaventurada Santa Ana por voto o devoción del pueblo”5.

Es más, un siglo más tarde el Dr. Limón menciona el origen de la devoción de esta manera: “...y venera su imagen milagrosa de talla muy antigua, teniendo antigua tradición averse aparecido dicha imagen en un lugar distinto como veinte pasos de dicha ermita, donde tiene fabricado de piedra una capillica, en la cual esta una piedra sobre que es tradición se apareció esta Santa Imagen”6.

Pero a pesar del enorme fervor que se le tuvo, en 1850 ya no existía rastro de edificación alguna puesto que en el mismo lugar construyó el Ayuntamiento una torre telefónica7. No obstante, su recuerdo nunca se extinguió, permaneciendo en la memoria una devoción tan antigua sólo comparable con la de la propia Virgen de Gracia8.

SANTA BARBARA

Una de las calles que partiendo de la Plaza de la Tercia conducen directamente a la Parroquia. Parte, por tanto, del primitivo núcleo de población y parece ser la única de la que no tenemos referencias9 de cuál o cuales pudieron ser sus nombres anteriormente, ya que está más que claro que el actual está ligado a la actividad de la minería.

Lo que si es un hecho es que en ella se colocaban los puestos de tejidos cuando el mercado se repartía entre las Plazas de la Constitución, Tercia y Palacios10.

SAN GREGORIO

La gran religiosidad de Puertollano y el espíritu de promesas queda de nuevo manifiesto al hablar de otra de sus grandes advocaciones, San Gregorio11, que les llevó a finales del s. XVI a comenzar la construcción de una nueva ermita12 que no sólo estuvo dedicada a este santo sino que parece que a lo largo del tiempo se alternó con San Antonio Abad13.

Esta ermita se localizada en el Ejido o Prado de la Fuente Agria, en un lugar no alejado de las casas14, aproximadamente frente a una calle que conducía directamente a ella y que entonces llevaba su nombre ( ver calle Vélez).

Cuando a finales del siglo XIX y principios del XX comienza a edificarse el Paseo de San Gregorio en su flanco oriental , una nueva calle, la actual San Gregorio, tomará de ella su nombre por nacer frente al lugar en donde tiempo antes había estado ubicada dicha ermita15.

SAN JOSÉ

En el s. XVIII era conocida como calle Carnecería16, y la razón de ello estaba en que allí estaba situada la carnicería pública17, precisamente junto al Pósito, el cual se levantaba en el mismo sitio que ocupa actualmente el Colegio Público Gonzalo de Berceo.

El Pósito Real era uno de los edificios concejiles que existieron en Puertollano desde el s. XVI. Lugar donde se almacenaba el grano, dependía de los Concejos o de los Ayuntamientos, y estaba destinado a ayudar a la población en tiempos de carestía18, más si tenemos en cuenta que las malas cosechas era algo endémico en nuestra región.

Situado en el centro de la población, permaneció hasta el siglo XX, momento en el que pasó a actuar como Instituto de Policía y Abasto y Beneficiencia, concediendo préstamos en grano o en metálico a aquellos ciudadanos con mayores necesidades19.

A finales del siglo XVIII se construyó frente a él y a espaldas de la actual ermita de la Soledad, un oratorio privado fundado por D. Juan Limón de Ipince, fallecido a principios del siglo XIX. Dicho oratorio fue mantenido por su esposa y posiblemente desapareció al ser incluido en las desamortizaciones eclesiásticas del siglo XIX20. Sin embargo, hasta que esto ocurrió, el oratorio actuó durante algunos periodos de tiempo como ermita-capellanía, celebrándose gran cantidad de actos religiosos, además de contar con varios casos de enterramientos21.

SANTO VOTO

De todos los votos que aparecen documentados como que se guardaban en Puertollano desde tiempos antiguos el único que ha sobrevivido indemne hasta nuestros días es el del Santo Voto, que se celebra imperturbablemente desde hace seis siglos el día de la Octava de la Ascensión del Señor22.

Conocer el significado de este voto es comprender la historia local; es meterse en la piel de una época sacudida por el hambre, las guerras, la enfermedad...

Una de las oleadas de peste negra que asoló toda Europa a finales de la Edad Media y que afectó lógicamente también a la Península Ibérica llegó a Puertollano a mediados del siglo XIV aniquilando a la población de forma que sólo sobrevivieron trece familias (unos 50 o 60 vecinos) que como agradecimiento, realizaron una promesa colectiva de dar de comer todos los años un guiso de carne a aquellos que lo necesitasen23.

Aunque de origen pagano como tantos otros rituales, pero asimilado y transformado por el cristianismo, surge envuelto en una serie de prácticas como fue el “paseillo de la vaca” (perdido y recuperado recientemente) cuyo significado iría cambiando desde ser una especie de remedio contra la peste a actuar como pregón por los pueblos de alrededor, o como medio para recaudar algún dinero o incluso para que la piel de la vaca24, una vez cocinada se repartiese entre los habitantes para que actuara a modo de talismán.

El por qué de la inmolación de una vaca hay que entenderlo desde el punto de vista del gran valor económico de este animal, lo que supondría lógicamente un mayor esfuerzo y sacrificio para una población bastante pobre y con tan escaso número de vecinos. Con el tiempo se fueron añadiendo otras carnes, buey, toro, así como otro tipo de ingredientes, garbanzos, arroz, patatas... transformándose poco a poco los elementos del guiso25, pero sin abandonar en ningún caso el principal.

TALAVERA ALTA y TALAVERA BAJA

La primera de ellas era conocida en el s. XVIII como calle Navarros. Un siglo más tarde tenían el nombre por el que las conocemos actualmente con la excepción de que la segunda de ellas, a mitad de los años 50, era la calle de José Hernández Hoyas.

TERCIA

Para conocer el origen de este nombre tenemos que tomar como punto de partida que en esta calle estuvo situado el lugar en el que se cobraban las “tercias reales”.

Las tercias reales surgen como fuente de ingreso para la Corona de Castilla, que recibe primero (mitad del s. XIV) de forma extraordinaria , pero que se impondrían a perpetuidad ya a fines del siglo siguiente26. Este tipo de impuesto procedente de las O. Militares llego a ser, junto con la alcabala la renta más importante que recibía la Corona de Castilla y “consistía en las 2/9 partes del diezmo eclesiástico sobre la producción agraria”27.

El lugar donde se cobraban las tercias estaría ubicado, según algún autor, en el mismo solar que ocupó la conocida “posada de la Tercia”, y se trataba de “...una casa de un solo piso con dos columnas a ambos lados de la puerta de entrada y un hermoso escudo de piedra”28.

TORRECILLA

O calle San Agustín a mitad del siglo XVIII29, nombre que no es de extrañar porque desembocaba directamente en dicho cerro, a la altura de la calle Real que entonces era prácticamente el límite de la villa de Puertollano por el Oeste.

No sabemos el momento en que cambió de nombre porque ya a finales del siglo XIX se llamaba calle Torrecilla. En cuanto al origen del nombre hay quien señala que puede ser en honor de la Casa de Medinaceli que “ entre otros títulos ostentaba esta noble familia el de Marqués de Torrecilla”30. A partir de la Guerra Civil se la llamó calle del General Moscardó.

VÉLEZ

Esta calle conducía directamente hacia la ermita de San Gregorio Nacianceno, situada en lo que en aquellos momentos era el ejido, el ejido de San Gregorio, terrenos situados en las afueras de la población en los que se reunía el ganado y se localizaban algunas huertas.

Su nombre parece originarse porque ya en tiempos anteriores al propio trazado de la calle, existieron unos terrenos en los que estaba ubicada “la huerta del tio Vélez”31, algo que permanecería en la memoria de los habitantes de Puertollano y que fue recuperando en épocas recientes.

Durante los años 50, también fue conocida como Capitán Cortés.

VIACRUCIS

Esta calle parte de la Plaza Vía Crucis en dirección al sur. Su nombre, junto con el de la propia plaza, es otro de los vestigios existente de la profunda religiosidad que en otros tiempos invadía la vida cotidiana de los habitantes de Puertollano.

Con el crecimiento de la ciudad, el antiguo camino de Mestanza daría paso a una nueva vía en dirección sur.

NOTAS DEL AUTOR

1) Según GASCÓN BUENO, F. El Valle de Alcudia durante el s. XVIII. Ed. Castellana, La Solana, C. Real, 1978 pp 273 , ver nota nº 95, Puertollano era el punto de inflexión en donde la Cañada Real Soriana se dividía en dos ramales que penetraban en Alcudia, uno de ellos con una dirección más occidental y el otro más hacia el este.

2) Ver Calle Ancha.

3) Ver GASCÓN BUENO, F. “Apuntes sobre el Convento Franciscano de Puertollano”. Revista de Puertollano, Septiembre 1981.

4) FERNÁNDEZ CALVO, A. art. cit.

5) VIÑAS, C y PAZ, R. op. cit. pp. 418; 421.

6) LIMÓN MONTERO, A. op. cit. pp. 192.

7) DELGADO BEDMAR, J.D. La Iglesia Parroquial, el Convento y las Ermitas de Puertollano en el s. XVIII. Ed. Excmo. Ayuntamiento de Puertollano, 1986 pp 150.

8) En 1719 la Patrona de Puertollano era Santa Ana y no la Virgen de Gracia como la gran mayoría de la población cree. Ver DELGADO BEDMAR, J.D. op. cit. pp. 151, nota nº 4.

9) Según FERNÁNDEZ CALVO, A. art. cit. , el Catastro del Marqués de la Ensenada, de finales del XVIII, no la menciona en su relación de calles.

10) NUÑEZ LÓPEZ, J.M. op. cit. pp. 10.

11) San Gregorio era el protector de las plagas de langosta, algo tan frecuente en la región y causante , junto con las sequías, de múltiples crisis de subsistencia.

12) DELGADO BEDMAR, J.D. op. cit. pp. 119.

13) CEIRE “Itinerario Monumental de Puertollano”. VII-IX Semana de Historia de Puertollano. Instituto Estudios Manchegos . Diputación Provincial, 1989 pp. 233.

14) LIMÓN MONTERO, A. op. cit. pp 193.

15) Para DELGADO BEDMAR, J. D. op. cit. pp. 121, nota nº 7 esta calle nacería en los mismos pies de la ermita, situada exactamente “en su acera derecha”.

16) FERNÁNDEZ CALVO, A. art. cit.

17) DELGADO BEZMAR, J. D. Siete estudios sobre Puertollano y su comarca. Imprenta Guerrero, Puertollano 1988 pp. 94.

18) Para hacerse una idea de lo que podían ser las situaciones de hambre en nuestra localidad sería interesante consultar la ponencia de DIAZ PINTADO, J. “ El motín de 1734 en Puertollano” en VII- IX Semanas de Historia de Puertollano. Biblioteca de Autores Manchegos. Area de Cultura Diputación Provincial, 1989.

19) Datos recogidos de una síntesis de la ponencia de MANSILLA, I. “El Pósito Municipal” XII Semana de Historia de Puertollano, 1991 publicada en el Diario La Tribuna 1-12-1991.

20) DELGADO BEZMAR, J.D. La Iglesia Parroquial, el Convento y las Ermitas de Puertollano en el s. XVIII. Ed. Excmo. Ayuntamiento de Puertollano, 1986 pp 136. Parece ser, además, que en este lugar fue enterrada su esposa.

21) GASCÓN BUENO,F. “El Convento Franciscano de Puertollano y su influencia en la comarca”. Pub. Diario Lanza 6-9-81.

22) VIÑAS, C. Y PAZ, R. op. cit. pp. 420-21.Es concretamente en el capítulo 52 de las Relaciones Topográficas... donde se realiza una enumeración de actos votivos y fiestas de guardar que se practicaban en nuestra villa a finales del s. XVI y que, además de los días de ayuno y precepto eran: el día de San Sebastián (abogado de la peste), el de San Gregorio Nacianceno (que se celebraba el nueve de mayo como voto por las plagas de langosta), en honor de los desposorios de la Virgen con San José (el Santo Voto), San Ciles (el dieciséis de junio), la Visitación de la Virgen a Sta. Isabel (el dos de julio), Santa Ana (por devoción del pueblo), la Concepción de Nuestra Señora (a raíz de un periodo de fuertes lluvias).

23) El Santo Voto es una celebración de carácter colectivo, por haber sido hecho por toda la población; privado, por no hacerse realizado frente a un representante eclesiástico; simple, porque la Iglesia no lo tiene por solemne, y real porque se materializa todos los años. Ver RAMIREZ MADRID, L. F., GÓMEZ VOZMEDIANO, M. F. y GÓMEZ SOLÁ, L. El Santo Voto: una tradición peculiar. Ed. Puertollano, Puertollano 1986 pp 37.

24) Ibidem, pp 41-50.

25) Ibidem, pp 51.

26) Estos impuestos de origen eclesiástico consistieron originariamente en concesiones realizadas por el Papa en tiempos de la Reconquista. La primera concesión data de 1247, y fue otorgada por Inocencio IV a Fernando III durante tres años con motivo del asedio de Sevilla. Será ya con los RRCC cuando de temporales pasen a fijos. Ver LAREDO QUESADA, F. El siglo XV en Castilla Ed. Ariel, Barcelona, 1982 pp. 32.

27) IZQUIERDO BENITO, R. “La explotación del territorio y la distribución de la renta”. La Provincia de C. Real II. Historia. Area de Cultura. Diputación Provincial, 1992 pp. 195.

28) MONDÉJAR SOTO, M. Breve historia de Puertollano Imprenta Guerrero, Puertollano 1992 pp. 75.

29) FERNÁNDEZ CALVO,A. art. cit.

30) MONDÉJAR SOTO, M. op. cit. pp. 79.

31) Son los Visitadores de la Orden de Calatrava lo que en 1577 mencionan la existencia en estos terrenos de una huerta, la del tío Vélez. Ver DELGADO BEDMAR, J. D. Siete estudios sobre Puertollano y su comarca. Imprenta Guerrero, Puertollano 1988, pp. 95-96.