Edición mensual - Mayo 2010 - Sociedad

Calles y plazas ... Calles y plazas ... Calles y plazas

Las calles y plazas de Puertollano (3)

M. Pilar González Yun

Nº 223 - Sociedad

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Es algo muy habitual en cualquier pueblo o ciudad, que el nombre dado a muchas de sus calles sea de lo más variado. Unas veces recurrimos a pintores, otras a escritores, músicos o santos para nombrarlas: Miguel Servet, Agustina de Aragón, Lope de Vega, Velázquez… En otras ocasiones, sin embargo, representan un pedacito de nuestra historia local porque evocan acontecimientos del pasado, recuerdan a vecinos ilustres, constatan la existencia de algún edificio significativo que “estuvo allí” o, sencillamente, porque hacen referencia a un determinado “lugar”.

A lo largo de las siguientes páginas realizaremos un recorrido por orden alfabético de las calles de Puertollano e iremos viendo ejemplos de todos estos casos anteriormente mencionados. Contemplaremos cómo pervive intacto el recuerdo de instituciones y entidades del pasado que dieron nombre a las calles sobre las que se erigieron, como ocurre con las calles Encomienda , Tercia, Comendador, Hospital o Aduana. Seremos testigos de hasta qué punto el fuerte sentimiento religioso de una comunidad pervive a lo largo de siglos, como sucede con Amargura, Santísimo, San José, Vía Crucis o el mismo Paseo de S. Gregorio. Y sentiremos cómo permanece la huella de personas que con su labor personal engrandecieron el nombre de Puertollano, lo que ocurrió gracias a Fray Andrés de Puertollano, a D. Fulgencio Arias, y como no, al Doctor Alfonso Limón Montero.

Y todo ello, para que perviva en la memoria de los que vivimos aquí.

DOCTOR LIMÓN

Esta calle, situada en pleno centro histórico de Puertollano, está dedicada a un personaje ilustre de nuestra ciudad: el Doctor Alfonso Limón Montero.

Hijo de Alonso Limón y Ana García, nació en 16281 ; estudió Filosofía y Medicina en la Universidad de Alcalá de Henares doctorándose en ambas disciplinas y obteniendo diferentes Cátedras. En 1674 publicó una obra escrita en latín titulada Tractatus de Urinis in quator disputationes divisi, un tratado sobre la orina dedicado a destacar la importancia de la misma para el diagnóstico de enfermedades.

Sin embargo, fueron precisamente sus estudios hidrológicos de los distintos manantiales de España, entre los que destacamos los realizados al agua agria de Puertollano – agua aciduloferruginosa- como él mismo la define , los que le valieron el reconocimiento de la comunidad científica, siendo recogidos en su libro Espejo cristalino de las aguas de España. Aunque escrito en 1676 ó 1677 no se publicó hasta 1697 en Alcalá de Henares, después de la muerte del Doctor Limón 2 .

El reconocimiento de la importancia de sus trabajos dentro del campo de la Medicina le acompañaron prácticamente desde el momento en que fueron publicados, ya que apenas pasado un siglo era considerado como “hombre ilustre”3 .

Sin embargo, aún no existía ninguna calle que llevara su nombre, ya que la actual calle del Dr. Limón era conocida en esas fechas4 como Calle San Juan, sin duda alguna porque conducía directamente al Hospital de San Juan Bautista existente en nuestra ciudad.

A todo ello hay que añadir que, independientemente de la relevancia científica que tiene su obra, también tiene una gran importancia desde el punto de vista historiográfico porque es una fuente documental destacable para el conocimiento de la realidad histórica de Puertollano en el siglo XVII. Ello es así porque su autor incluyó un apartado titulado: Noticias sobre la ilustre villa de Puertollano del Campo de Calatrava en el que nos aporta información de carácter económico, natural, urbano, demográfico, y socio - político de nuestra ciudad.5

DUQUE

Como su nombre indica hace alusión a un “noble” que pudo residir en esta calle, de lo cual no parecen existir ni indicios ni la más mínima referencia. Quizás se la nombraba así por el hecho de que el propio Comendador pertenecía a la nobleza, algo muy habitual en los titulares de las Encomiendas a partir del momento en que el rey Fernando el Católico se hace nombrar Maestre de la Orden de Calatrava.

Se ha apuntado en este sentido la posibilidad de que pudiese hacer alusión a D. Luis de la Cerda, 5º Duque de Medinaceli, quien por sus brillantes servicios realizados a los Reyes Católicos elevaron su condado a la categoría de ducado en el año 1479, donando éste a la Orden de Calatrava la Encomienda de la Clavería.

Pero el hecho de no existir nombre alguno ligado al título hace que dicha hipótesis no se pueda verificar6 .

ENCINA

Conectaba las calles Ancha y Puerto y su trazado se corresponde con los momentos de expansión hacia el norte en el s. XVI.

De nuevo nos encontramos con otra de las calles que parece tener su origen en algún elemento característico de la misma, que en este caso sería una encina, sobre todo si tenemos en cuenta que toda esta zona estaba llena de grandes arbolados.

ENCOMIENDA

El nombre de esta calle es un fiel reflejo en el presente de la historia de nuestra ciudad. Es una seña de identidad de nuestro origen medieval, de aquellos momentos posteriores a la repoblación, cuando las Ordenes Militares dividieron sus amplios territorios en extensiones más pequeñas y fáciles de gobernar por los Comendadores.

La Encomienda de Puertollano fue creada a lo largo del siglo XIII. A finales del s. XV la prosperidad de la Encomienda era más que evidente, como bien se refleja en estas líneas: “…tenía la Encomienda sus casas principales en Puertollano, así como una serie de diezmos, censos y derechos muy concretos, la entrega de varas a los alcaldes y la preeminencia de asiento en la Iglesia, aparte de la dehesa de los Ochuelos”7 .

Sin embargo a partir del s. XVII la importancia de la Encomienda decae, siendo menos valorada que otras próximas a ella como la de Almodóvar o Mestanza 8.

ENEBRO DE SANTA ANA

Esta calle, ubicada en la Barriada del Pino, nos recuerda, al igual que las calles S. Mateo, S. Gregorio, S. Sebastián a otra de las grandes advocaciones religiosas del Puertollano histórico. De gran antigüedad, ya en las Relaciones Topográficas de Felipe II realizadas a finales del s. XVI se la consideraba venerada desde mucho tiempo antes “… según la publicidad antigua… ”, aunque sin duda alguna lo más interesante es cómo se relata la leyenda:

“ …a la cual dicen Santa Ana del Henebro, ... porque junto a dicha ermita dicen que antiguamente estaba un enebro del cual destilaba de si tanta cantidad de aceite cuanto la lámpara de dicha ermita podía gastar ardiendo siempre de noche y de día y hasta hoy hay en la villa dos mujeres muy viejas, que dicen que se acuerdan; y la dicha ermita la capilla del altar mayor de ella es de bóveda y edificio que parece muy antiguo y junto a la dicha ermita esta hecho un humilladero nuevo debajo del cual esta una cueba o concavidad pequeña adonde dicen y es público en la dicha villa por dicho de los hombres antiguos della que fue hallada la Imagen de Señora Santa Ana, dicen hombres antiguos que el dicho enebro que distilaba el dicho aceite se perdió y consumió porque estando un ermitaño en la dicha ermita vendió el aceite que se distilaba del y no encendia la lampara de la dicha ermita e asi ceso de distilar el dicho aceite, y las gentes lo arrancaron ”9 .

A mitad del s. XVIII existía la costumbre de realizar una procesión que iba con las imágenes de San Joaquín y Santa Ana desde la ermita a la Iglesia parroquial y después de vuelta, lo que parece atestiguado por la existencia de un camino que conectaba el pueblo con dicha ermita10 ; sin embargo dicho camino ya era un hecho prácticamente un siglo antes, como lo menciona el Doctor Limón en su libro al hablar de las Vías Sacras11 .

FRAY ANDRES DE PUERTOLLANO

Esta calle situada en el Barrio Cañamares está dedicada a un notable hijo de nuestra ciudad nacido a finales del s. XVI, Fray Andrés, un franciscano descalzo que desempeñó una enorme labor evangelizadora en los territorios coloniales españoles. Enviado por la Orden a Filipinas en 1616 donde estuvo al frente de varias obras de reconstrucción de iglesias en los pueblos de Sampaloc y Paeta.

Nombrado superior del convento de Cavite, estuvo desarrollando su labor hasta 1642, año en el que comenzó su regreso a España. Sorprendida la flota naval en la que viajaba por un temporal en aguas del Caribe, su barco fue uno de los que encalló en las rocas logrando salvarse, pero posteriormente regresó al mismo a consolar y confesar a los moribundos, pereciendo finalmente. Por esta acción fue considerado mártir de la Caridad de la Orden Franciscana, a la que pertenecía 12 .

FUENTE

Esta calle formaba parte del antiguo casco urbano de Puertollano, surgiendo en los momentos de expansión de la ciudad hacia el norte en el s. XVI. Su trazado, perpendicular a la calle Amargura, de la que parte, desembocaba en una zona entonces periurbana, el Ejido, frente a su manantial de agua agria.

Este hecho es sin duda alguna el que le dio nombre, lo cual resulta bastante obvio. A m. del s. XVIII era conocida como Fuente Agria13 , aunque actualmente es la calle de la Fuente.

FULGENCIO ARIAS

D. Fulgencio Arias fue alcalde a finales del s. XIX y también el fundador de la Feria de Puertollano en el año 1895, no existiendo antes ferias ni mercados14 en nuestra ciudad. En origen, tuvieron un marcado carácter ganadero, recordemos la Cuerda, aunque con el tiempo se fue perdiendo, adquiriendo así un marcado sentido lúdico.

GLORIETA VIRGEN DE GRACIA

Frente a la ermita de la Virgen de Gracia existió una gran cruz que fue retirada como consecuencia de la política anticlerical de la nueva corporación durante la II República15 .

La existencia de este símbolo religioso parece antiquísima ya que en las Relaciones Topográficas de Felipe II se menciona la existencia de cruces ubicadas antes y después de dicha ermita “… y en la entrada de dicho puerto esta antes de llegar a la dicha ermita de Nuestra Señora un Calvario de la Cofradía de la Vera Cruz y encima de tres cruces y abajo una capilla en que se puede decir misa y mas adelante y yendo hacia el pueblo y habiendo pasado la dicha ermita esta un humilladero con una cruz grande de piedra…”16 , y que marcaría el punto final de una de las Vías Sacras que ya se ha mencionado en múltiples ocasiones.

GRAN CAPITÁN

Conocida popularmente como “Arroyo del convento ”, la actual calle de Gran Capitán fue en sus orígenes un camino que conducía al Villar17 .

Este camino, delimitaba por el este los terrenos correspondientes a la huerta propiedad del Convento de San Pedro de Alcántara que existió en Puertollano hasta mitad del s. XIX. Parece ser que en esta calle hubo hasta hace unos años, un pozo-noria de agua cerca de un abrevadero de ganado que existió en la confluencia con la calle Goya 18.

Notas del Autor

1) Fue bautizado el domingo 22 de Octubre de 1628.Esta información fue recogida por MARIANO MONDÉJAR SOTO del Libro 2 de Bautismos de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Constaba que era hijo de Alonso Limón, natural de Puertollano, y de Ana García, natural de Argamasilla de Calatrava. Abuelos paternos vecinos de Puertollano y los maternos naturales de A. de Calatrava y de Calzada de Calatrava. Ver DELGADO BEDMAR, J.D. op. cit. pp. 30.

2) Estos datos han sido recogidos de un pequeño texto monográfico dedicado a la obra del Doctor Limón realizado por un alumno de Hidrología Médica, D. Mario Sánchez Ruíz-Zorrilla durante el curso académico de 1920-21 en la Universidad de Alcalá de Henares.

3) GASCÓN BUENO, A. “Una fuente para el conocimiento de las villas de Almodóvar del Campo y Puertollano a finales del s. XVIII: El Interrogatorio del Cardenal Lorenzana, Arzobispo de Toledo” Boletín Municipal de Puertollano, enero 1981.

4) FERNÁNDEZ CALVO, A. art.. cit.

5) Este apartado lo encontramos consultando las pp 191-207 de su libro.

6) MONDÉJAR SOTO, M. “La Orden de Calatrava y los priores de la Asunción” Boletín Municipal de Puertollano, septiembre 1976.

7) Podemos ver, además, todo el inventario de la Encomienda de Puertollano bien clasificado en CORCHADO SORIANO , M. Las Jerarquías de la Orden con rentas . Ed. Clunia, C.Real, 1982 pp. 384.

8) GASCÓN BUENO, F. “Dos aspectos de la vida de Puertollano durante el s. XVIII: los datos del Catastro del Marqués de la Ensenada y la Encomienda”. Boletín Municipal de Puertollano, mayo 1976.

9) VIÑAS, C. y PAZ, R. Relación de los pueblos de España ordenadas por Felipe II. Provincia de Ciudad Real. Madrid, CSIC 1971 pp 418-19.

10) Según datos sacados del Catastro del M. De la Ensenada por DELGADO BEDMAR, J.D. y que aparecen en su libro La Iglesia Parroquial, el Convento y las ermitas de Puertollano en el s. XVIII. Ed. Excmo. Ayuntamiento de Puertollano, 1986 pp. 150.

11) Una de ellas estaba trazada en la cuesta y camino de la ermita de Santa Ana. Ver LIMÓN MONTERO, A. op. cit. pp. 193.

12) DELGADO BEZMAR, J.D. Siete estudios sobre Puertollano y su comarca. Imprenta Guerrero, Puertollano, 1988, pp 57-59. El autor recoge esta información de la obra de otro fraile, Fray Félix de la Huerta Estado de la provincia de S. Gregorio Magno, publicada en 1865.

13) FERNÁNDEZ CALVO, A. art. cit.

14) GASCÓN BUENO, F. “Una fuente para el conocimiento de las villas de Almodóvar del Campo y Puertollano a finales del s. XVIII: EL Interrogatorio del Cardenal Lorenzana, Arzobispo de Toledo” en Boletín Municipal de Puertollano, enero 1981.

15) FERNÁNDEZ CALVO, A. “Crisis económica y conflictividad social” Revista de Puertollano, sept. 1981.

16) VIÑAS, C. y PAZ, R. op. cit.

17) GASCÓN BUENO , F. “Apuntes sobre el Convento franciscano”. Revista de Puertollano, sept. 1981.

18) GASCÓN BUENO, F. “El Convento Franciscano de Puertollano y su influencia en la comarca”. Publicado en el Diario LANZA, 6-9-1981.