Edición mensual - Abril 2010 - Sociedad

Calles y plazas ... Calles y plazas ... Calles y plazas

Las calles y plazas de Puertollano (2)

M. Pilar González Yun

Nº 222 - Sociedad

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Es algo muy habitual en cualquier pueblo o ciudad, que el nombre dado a muchas de sus calles sea de lo más variado. Unas veces recurrimos a pintores, otras a escritores, músicos o santos para nombrarlas: Miguel Servet, Agustina de Aragón, Lope de Vega, Velázquez… En otras ocasiones, sin embargo, representan un pedacito de nuestra historia local porque evocan acontecimientos del pasado, recuerdan a vecinos ilustres, constatan la existencia de algún edificio significativo que “estuvo allí” o, sencillamente, porque hacen referencia a un determinado “lugar”.

A lo largo de las siguientes páginas realizaremos un recorrido por orden alfabético de las calles de Puertollano e iremos viendo ejemplos de todos estos casos anteriormente mencionados. Contemplaremos cómo pervive intacto el recuerdo de instituciones y entidades del pasado que dieron nombre a las calles sobre las que se erigieron, como ocurre con las calles Encomienda, Tercia, Comendador, Hospital o Aduana. Seremos testigos de hasta qué punto el fuerte sentimiento religioso de una comunidad pervive a lo largo de siglos, como sucede con Amargura, Santísimo, San José, Vía Crucis o el mismo Paseo de S. Gregorio. Y sentiremos cómo permanece la huella de personas que con su labor personal engrandecieron el nombre de Puertollano, lo que ocurrió gracias a Fray Andrés de Puertollano, a D. Fulgencio Arias, y como no, al Doctor Alfonso Limón Montero.

Y todo ello, para que perviva en la memoria de los que vivimos aquí.

BENÉFICA

Esta calle comienza a trazarse a finales del s. XIX momento en el que empieza una urbanización incipiente del sector oriental del Paseo de San Gregorio, en un principio con solo algunas calles perpendiculares al mismo. Una de ellas es la calle Benéfica que toma su nombre porque al comienzo de la misma se encuentra ubicada una de las asociaciones de carácter obrero y social que surge en Puertollano. Fundada en 1894 la Sociedad de Socorros Mutuos “La Esperanza” será conocida por todos como La Benéfica, cuya sede estuvo ubicada en el mismo lugar hasta finales de los años 60.1

BAJADA DEL PILAR

Una de las cinco calles que constituyeron el núcleo originario de Puertollano y en la que sin ninguna duda la utilización del topónimo como fórmula para definirla está más que clara2 porque conducía hacia una fuente o abrevadero. También fue conocida como calle de los borricos3 , aunque no sabemos si tuvo ese nombre en algún momento o simplemente la llamaban así los habitantes.

CALZADA

Junto con las calles Tercia y Puerto conformaba uno de los ejes longitudinales que se configuran con el crecimiento del primitivo núcleo poblacional en dirección norte. Ya a mitad de s. XVIII4 aparece con este nombre, permaneciendo inalterable hasta ahora, a excepción de lo que ocurrió durante la Dictadura, cuando su nombre se cambió por el de Calvo Sotelo.

Respecto al por qué de llamarse así realmente no lo sabemos. Se ha mencionado que pudo tomar su nombre del hecho de haber sido trazada sobre los restos de una antigua vía romana5, lo cual no deja de ser una especulación ya que no existe ningún resto arqueológico ni documento escrito que lo evidencie y posiblemente su nombre sea sólo un mero indicativo de dirección.

CALVEROS

Configurada ya desde antiguo en un primer tramo constituía uno de los caminos de salida en dirección al sur. Lo mismo ocurría con las calles Aprisco y Duque, con las que enlazaba en una encrucijada para fundirse en una sola vía que partía hacia la sierra de las Bateolas. En realidad muchos de estos caminos sirvieron de guía sobre la que se produjo la posterior expansión urbana de los s. XIX y XX.

En cuanto al origen de su nombre parece estar relacionado con el tipo de terreno que circundaba a la población, ya que un calvero hace referencia a un terreno gredoso, aunque también hace alusión a un paraje sin árboles dentro de una zona boscosa.

CÓRDOBA

Hasta finales del 1800 los límites del casco urbano de Puertollano por el sur eran prácticamente los mismos que un siglo antes: las casas, un total de 10, estaban trazadas de forma bastante regular a lo largo del mismo, casi en línea recta siendo conocida entonces como calle Pozos6. El aumento demográfico que se viene produciendo desde finales del s. XIX como consecuencia de la explotación de las minas de carbón ampliará el perímetro urbano especialmente en la zona intermedia existente entre la población y las minas, quedando una vía de salida en dirección sudoeste, o lo que es lo mismo, en dirección a Córdoba, nombre por el que será conocida por la población.

CAÑAS

A principios del s. XIX la Encomienda de Puertollano poseía, entre sus bienes, la llamada “ Huerta de la Orden o de las Cañas, situada dentro del casco urbano de la villa”7. Pero su denominación es más antigua porque apenas unas décadas antes esta calle era conocida con este nombre y en ella consta que existían casas, pocas aún, unas dieciséis –unos 107 m. de frente-, quedando el resto del terreno dedicado a la siembra8.

Un dato significativo a mencionar es la existencia en esta calle de la llamada Fuente del Pilar o Fuente de los Cinco Caños. Originariamente esta fuente estuvo situada en la Plaza de la Tercia, trasladándose al lugar que ocupa en la actualidad a finales del s. XIX. A principios del s. XX el número de caños se amplió a cinco y no sería hasta 1921 cuando se la dotó de una edificación consistente en puerta y marquesinas. Finalmente sería en 1991 cuando se realizó la última de las remodelaciones, añadiéndose una verja en cada uno de los vanos de entrada a la Fuente.

CAÑERÍA

Otra de las calles más antiguas de Puertollano y que conformó su núcleo originario. Probablemente fue la fundación del Convento franciscano de San Pedro de Alcántara en 1616 lo que provocó la ampliación de la calle desde la ermita de San Mateo –La Soledad- en dirección al mismo. En cuanto al posible origen de su nombre podría estar relacionado con “la cañería que discurría por ella y que llevaba el agua de un pozo situado en la Plaza de la Tercia hasta el convento franciscano”9 para su abastecimiento.

Este nombre contrasta con el que tenía un siglo después, Fuentes, lo que nos hace pensar que a lo largo de la misma pudieron existir algunos manantiales, hecho que serviría para darle nombre10.

CONDE VALMASEDA

Bordea el cerro de San Agustín y su trazado se realiza sobre parte de un ramal de la Cañada Real Soriana que desde antiguo atravesaba el puerto en dirección sudoeste a lo largo de las calles Ancha y Real, seguramente con la finalidad de conectar las minas con el ferrocarril.

Blas de Villarte, Conde de Valmaseda, fue uno de los primeros en adquirir concesiones para la explotación de las minas, comenzando junto con D. Vicente Delgado el registro y laboreo de la primera de ellas, “La Extranjera”11, adquiriendo también otras como la mina “S. Vicente”, la “Demasía a San Vicente” y la “Segunda Demasía a la Manchega”, siendo así uno de los aristócratas que participó de manera más activa en el negocio minero12, aunque también destacó como Capitán General en Cuba, lugar en el que llevó a cabo una política de pacificación.

COMENDADOR

Como su nombre claramente indica esta calle hace referencia a un episodio importante dentro de nuestra historia local ya que hace alusión a una “Institución” que durante mucho tiempo administró la Encomienda de Puertollano: el Comendador.

El Comendador era el titular de la Encomienda y era el encargado de supervisar todo lo relacionado con la percepción, en metálico o en especie, de las diferentes rentas13 procedentes de esta. Es decir, que eran quienes administraban los territorios propiedad, en este caso, de la Orden de Calatrava, siendo designados por el Maestre de la Orden, al principio, y posteriormente por los monarcas, convirtiéndose así en un título nobiliario más al servicio de la Corona14.

Respecto a los comendadores que hubo en Puertollano sabemos que el primero que comenzó a ejercer como tal data de 1280. Posteriormente nos encontramos con Fray Fernando de Céspedes15 a finales del s. XIV. Más tarde, en 1445, a D. Fernándo. de Córdoba; en 1575 D. Cristóbal de Moura; en el s. XVII D. Francisco Miguel de los Cobos y Luna, Conde de Ricla, siendo hasta 1715 titulares los Marqueses de Mancara. Desde entonces hasta 1733 estuvo en manos de D. Liberato del Lamo y Espinosa.

Posteriormente y durante diez años pasaron las rentas al Colegio de Calatrava, en la Universidad de Salamanca, transfiriéndose más tarde a manos privadas con D. Miguel Agustín Carreño, y desde 1762 a 1798 en las de D. Juan José de Bertiz16.

Tras el fallecimiento de éste, la obtuvieron D. Nicolás de Arredondo y después el Marqués de las Atalayuelas.

A principios del s. XIX, en plena Guerra de la Independencia su administrador fue Alfonso Cabañero, que es el último del que se tiene noticias17.

COPA

Esta calle recibe su nombre de la existencia frente a ella de un depósito de agua conocido popularmente como la Copa, el cual estaba destinado al riego en una zona del actual Paseo de San Gregorio escasamente urbanizada a principios del s. XX.

CRUCES

En el s. XV el límite de Puertollano por el norte estaba localizado en esta calle, ya que hay que “recordar que a finales del XV la calle del pueblo más cercana a la ermita de la Virgen de Gracia era la de las Cruces”18.

Anteriormente, al hablar de la calle Amargura mencionamos la existencia de las llamadas Vías Sacras. De ellas dice el Dr. Limón en su libro que “tienen Cruces labradas muy grandes y costosas”, lo que nos hace pensar que pudieron existir fácilmente en los puntos coincidentes con los extremos de esta calle19 y que serviría, una vez más a los vecinos para identificarla fácilmente.

CUADRO

También conocida como García Morato; su nombre parece provenir de la existencia de una imagen del Santísimo que estaba ubicada en la esquina con la calle Torrecilla. A mediados del siglo XVIII ya era conocida como calle del Cuadro20 algo que no nos puede causar extrañeza porque sirvió de itinerario, desde bastante tiempo antes, a una de las Vías Sacras existentes en Puertollano.

Notas del Autor

1) RUEDA, J. José Rueda. Un fotógrafo de prensa. Ed.. Puertollano 1994.

2) Es muy curioso que sea la única que no aparezca nombrada en la relación de calles de Puertollano que FERNÁNDEZ CALVO, A. realiza en su artículo, más que nada porque si está en el plano que le sirve de base. No sabemos por tanto, si es que no se la menciona en el Catastro del Marqués de la Ensenada, que es el documento que le sirve de base o es que ha sido un error de transcripción del autor.

3) DELGADO BEDMAR, J.D. “ Puertollano en los Diccionarios Histórico - Geográficos de los s. XIX-XX” VII-IX Semana de Historia de Puertollano. Biblioteca de Autores y Temas Manchegos . Area de Cultura.Diputación Provincial , 1988 pp. 345-351.

4) FERNÁNDEZ CALVO, A. art. cit.

5) DELGADO BEDMAR, J.D. op. cit. pp. 91.Para este historiador no dejan de ser más que rumores infundados, aunque resulta curioso que cite sin más una hipotética calzada romana que unía Toledo con Córdoba y que pasaba por Puertollano.

6) FERNÁNDEZ CALVO, A. art. cit.

7) Según GASCÓN BUENO, F. art. cit. estos datos fueron obtenidos de las descripciones de los bienes de la Encomienda de Puertollano existentes en el Archivo Histórico Nacional. En ellos se menciona que la huerta tenía siete celemines de tierra. El celemín era una antigua medida que en Castilla equivalía a 537 m2 aproximadamente y en la que se cultivaba trigo u otro tipo de cultivo de secano (cebada).

8) FERNÁNDEZ CALVO, A. art. cit.

9) DELGADO BEDMAR, J.D. op. cit. pp. 91-92.

10) FERNÁNDEZ CALVO, A art. cit.

11) QUIRÓS LINARES, F. La minería en el Valle de Alcudia y el Campo de Calatrava, Ed. Clavileño, 1958 pp. 546.

12) RAMIREZ MADRID, L.F. Historia de la minería de Puertollano Ed. Puertollano, 1994 pp. 29.

13) Las Encomiendas eran las divisiones que las Ordenes Militares realizaban de sus extensos territorios con la finalidad de facilitar su gestión y administración.

14) IZQUIERDO BENITO, R. op. cit. pp. 192.

15) Colectivo CEIRE “Itinerario monumental de Puertollano”. VII-IX Semana de Historia de Puertollano Biblioteca de Autores y Temas Manchegos. Area de Cultura. Diputación Provincial, 1988 pp. 244-245.

16) SANCHEZ LILLO, J. “ Puertollano en la Alta y Baja Edad Media”. VII-IX Semana de Historia de Puertollano, Instituto de Estudios Manchegos. Diputación Provincial, 1988 pp 88.

17) GASCÓN BUENO, F. “Dos aspectos de la vida de Puertollano durante el s. XVIII: los datos del Catastro del Marqués de la Ensenada y la Encomienda”. Boletín Municipal de Puertollano, mayo 1976.

18) DELGADO BEDMAR, J.D. “V Centenario de la Virgen de Gracia. Un estudio histórico artístico” VII – IX Semana de Historia de Puertollano. Instituto de Estudios Manchegos. Diputación Provincial, 1988 pp. 131.

19) Las Vías Sacras de las que habla el Dr. LIMÓN MONTERO op. cit. eran tres:

-Una de ellas fuera de la población en dirección a la ermita de Santa Ana y las otras dos dentro del casco urbano, en parte, y cuyo trazado sería: Partiendo del Convento de San Pedro de Alcántara iría por la actual calle Santísimo, Amargura, Puerto hacia la Virgen de Gracia, y desde la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción por Hospital, Cuadro, Ancha también hacia la Virgen de Gracia.

20) FERNÁNDEZ CALVO, A. art. cit.