Edición mensual - Enero 2010 - Puertollano

Es el primer complejo petroquímico de Europa en lograrlo

Repsol Puertollano demuestra la viabilidad de un nuevo biocarburante

J. Carlos Sanz

Nº 219 - Puertollano

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El Complejo petroquímico de Repsol en Puertollano ha sido el primero en toda Europa en demostrar a escala industrial la viabilidad técnica de la producción de biocombustibles mediante el co-procesamiento de aceites vegetales en unidades de Refino. Las pruebas se han venido realizando desde principios del 2009 y forman parte de un Proyecto Singular Estratégico (PSE), en el marco del Plan E, en el que también colaboran otras entidades como el Ministerio de Ciencia e Innovación, la UCLM, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDEA) y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT).

Este proyecto, que cuenta con un presupuesto global de 2.143.000 € (de los cuales 967.000 son aportados por el Plan E del gobierno central y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional), ha dado como resultado la materialización de un biodiésel proveniente del empleo de aceites vegetales, y que permitirá incorporar mayores contenidos renovables en los combustibles que se emplean para el transporte.

Buenas propiedades

“Es un diesel cañón, con unas propiedades excepcionales” asegura Eduardo Romero, Director Tecnológico de Refino y Marketing de Repsol, para dar a entender que el nuevo producto atesora ventajas como para considerarse la nueva gallina de los huevos de oro en la producción de Biocarburantes. El pedigrí de este “diesel verde” está en el hecho de que sus condiciones de fabricación son estándares, es decir, la unidad industrial que lo procesa no requiere de inversiones ni modificaciones, no compite con la producción local de otros biodiésel además de ser un carburante de altísima calidad pues su número de cetano es de 49 a 55.

El Complejo Industrial de Puertollano ha procesado 300.000 litros de aceite refinado de soja para su fabricación en las unidades de refino aunque como contrapartida presenta un elevado consumo de hidrógeno lo que encarece los costes de su producción. Aspecto que para Eduardo Romero podría solucionarse con un marco legal adecuado; “en nuestras manos están las soluciones y luego el mercado se autorregula” añade.

La producción de este “diesel verde” en las unidades de hidrotratamiento de las refinerías de Repsol en España constituirá una vía complementaria al biodiésel convencional (FAME), para así dar cumplimiento de alcanzar los valores establecidos por la Unión Europea en cuanto a la incorporación gradual de componentes renovables en el mercado nacional de combustibles de automoción. De paso, el nuevo producto participa en la estrategia de la petrolera para atajar dos problemas que acucian al mercado energético español. Por un lado, el déficit y desbalance energético en España (el 95% de lo producido procede de combustibles fósiles y existe una fuerte importación de diesel) y por el otro, lograr un control estricto de emisiones de dióxido de carbono en el transporte.

Destaca Romero que hace unos años el grupo Repsol comenzó a desarrollar proyectos de investigación en su Centro Tecnológico de Móstoles para impulsar la entrada de biocombustibles en el pool energético del transporte. Ya se ha conseguido incorporar el 5,83% de componentes renovables en la fabricación de combustibles a partir de hidrocarburos y destaca que gracias a las excelentes propiedades del “diesel verde”, el producto obtenido se podrá incorporar a la producción de diesel de la compañía, complementando el 7% de biodiésel convencional que se permite emplear actualmente como máximo en el gasóleo de automoción comercial.

La UE se marca en el horizonte que en el 2020, todos los combustibles del transporte tengan un porcentaje del 10% de fuentes renovables y Romero cree que el “diesel verde” es un paso decisivo para llegar a lo anterior. Además, contribuye a corregir el déficit de este combustible en España y en su proceso de producción reduce la emisión de CO2.

Comercialización del producto

Repsol tiene puestas las miras para optimizar el proceso y garantizar su operatividad a lo largo del próximo año. La comercialización se supedita a la creación de un marco regulatorio, por parte del Ministerio de Economía y Hacienda, porque aunque es un producto más caro de producir “formalmente el estado tiene mecanismos para compensar este sobrecoste”. El Director Tecnológico de Refino insiste en que es la primera vez “que se produce un diesel de origen no fósil en España, es una solución para el futuro y se verá próximamente a disposición de los usuarios en las estaciones de servicio. Tenemos datos suficientes para comercializarlo con las garantías de calidad”.

También, se garantiza que en todo el proceso de fabricación las materias primas empleadas son sostenibles y recalca que una vez sea un proceso de producción convencional, el “diesel verde” se irá incorporando gradualmente al resto de refinerías que Repsol posee en España. “Nos quedará el orgullo que en Puertollano se puso la primera piedra” afirma Romero quien insta a la administración central para agilizar la comercialización de este producto.

Dado que para su fabricación se emplean aceites vegetales, Romero deja claro que “no se dedicarán tierras en exclusividad para estas aplicaciones”. El objetivo que se marca Repsol es abrir el espectro de materias primas que entrarán en una refinería; la llegada de aceites vegetales es la primera avanzadilla y Romero pronostica que a medio plazo “vamos a ver entrar en las refinerías todo lo que se nos ponga a tiro, desde aceites vegetales y en un futuro grasas animales residuales”.

Nuevo proyecto a experimentar en Puertollano

En este sentido, el complejo de Puertollano liderará próximamente otro proyecto piloto como será la demostración de cultivo de especies vegetales de crecimiento rápido en sistemas abiertos y semicerrados con fertilización carbónica. Un proyecto “novedoso y que suena a ficción” como adelanta Eduardo Romero.

Si bien, la generación de este biodiésel renovable no es un fenómeno aislado. Romero recordaba que Repsol está inmerso en la Estrategia de Carbono y Nuevas Energías, el llamado proyecto Escáner) vertebrado en cinco ejes: eficiencia energética, mercados de carbono, captura y almacenamiento de CO2, biocombustibles y nuevas energías.