Edición mensual - Mayo 2005 - Opinión

Editorial

Y nos comió

Y al final vino el lobo y se los comió... Serán galgos serán podencos, nos ponemos o no nos ponemos de acuerdo...

Lo hemos dicho en más de una ocasión desde esta editorial: las obras del pantano del Montoro deberían de haber comenzado antes. Y ahora, aunque la sequía no es tan alarmante como la del 1993, el problema ya está aquí porque, por ejemplo, Repsol Petróleo está pensando en trasvasar agua desde el Jándula antes de que la situación sea crítica, posiblemente antes de que lleguemos al verano. En diciembre de ese año, cuando se comenzó a trasvasar agua desde el Jándula por primera vez, el pantano del Montoro sólo disponía de 1,67 hectómetros de agua mientras que, en la actualidad, tiene 19,4 hectómetros.

Después se proyectaron y se hicieron unas canalizaciones a fin de reservar el agua de las presas de cola para el consumo de la población, mientras que la del pantano del Montoro quedaría para la industria. Pero estas canalizaciones nunca se utilizaron, ya que en 1995 el Montoro se llenó con las lluvias, y nunca se utilizarán, porque las obras de recrecimiento del Montoro acabarán inundándolas y, además, los actos vandálicos las han dejado inservibles.

Puertollano y su comarca vuelve a tener escasez de agua quizá como consecuencia de otro problema: la utilización política de del mismo. Pero la Junta Directiva de la Federación de Empresarios de Puertollano destacaba otros problemas a tener en cuenta de nuestra comarca aportando soluciones para algunos de ellos. Y lo hizo de la mano de Vicente Buendía, su presidente, en una reciente rueda de prensa:

Puertollano necesita una mayor dotación de medios policiales, competencia del gobierno central, y una mayor coordinación entre administraciones para hacer frente al problema de la seguridad ciudadana. También es necesario, según el presidente de Fepu, el establecimiento de un Tribunal de lo Penal y, en otro orden de cosas, la creación de otro tipo de aparcamientos como solución a la escasez de los mismos.

Buendía se decantó claramente por la opción norte de la autovía Valencia-Lisboa y criticó que el nuevo vertedero de inertes de Puertollano no esté funcionando de forma “íntegra” ya que no están siendo tratados todos los residuos y, además, los precios por este servicio están encareciendo las viviendas. Una buena lista de “recomendaciones y recordatorios”, que el presidente de Fepu desgranó en una larga intervención ante los medios, para ser tenidas en cuenta por quien corresponda.

Problemas como éstos no pueden quedar para la demagogia con la instrumentación política de los mismos. Hay que ponerse las pilas e iniciar una rápida búsqueda y puesta en marcha de soluciones antes de que, como en el caso del pantano, llegue el lobo y nos coma.