Edición mensual - Mayo 2005 - Opinión

La ciudad aséptica

CNT Puertollano

Nº 161 - Opinión

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El otro día pegando los carteles del 1º de Mayo, obtuvimos una “grata” sorpresa, pues dos agentes de la Policía Local nos informaron que por orden del Ayuntamiento se prohibía la pegada de carteles. Hemos de decir que no estábamos pegando carteles en el mobiliario urbano (paradas de autobús, farolas, etc.,) ni en ninguna pared de propiedad municipal, sino que lo estabamos haciendo en lugares en los que tradicionalmente se pegan carteles y de propiedad privada, de hecho pegábamos encima de unos carteles que recientemente se habían fijado allí, y por lo tanto tampoco había ninguna advertencia de que en aquél lugar se prohibiese la pegada de carteles informativos.

Como hemos señalado antes, los lugares de pegada eran privados, por lo cual tendrían que ser los propios propietarios de los inmuebles los que denunciasen esta circunstancia, hasta ahí lo podemos ver lógico. Lo que no llegamos a comprender es que tal y como viene ocurriendo sean los dueños de estos inmuebles los que tengan que pagar las multas. Esto se debe, porque ahora desde el Ayuntamiento, y más concretamente desde la concejalía de Limpieza y Seguridad ciudadana que dirige el Concejal Ángel García, existe la voluntad política de aplicar una antiquísima normativa municipal, según la cual todos los ciudadanos deben mantener decorosamente las fachadas de su propiedad. Visto así, se puede dar el caso absurdo o irracional de que un vecino denuncie a otro con la simple acusación de que el color de su fachada trastorna la armonía estética de la ciudad. Sin querer dar ideas, aconsejamos al Concejal que vaya contratando a un esteticista que pueda dilucidar estos posibles casos polémicos. Sin lugar a dudas, esta es una normativa muy subjetiva y que puede llevarnos a situaciones absurdas.

Aunque para absurdo e irracional, es la comprobación de la pegada de carteles del propio Ayuntamiento para anunciar las actuaciones musicales para esta feria de Mayo u otros eventos organizados por el Ayuntamiento. El Concejal nos ha comunicado que se han dado el caso de denuncias de la Policía Local al propio Ayuntamiento, si esto fuese así, la incompetencia de nuestros gobernantes es absolutamente indignante, o bien, en el caso de que nos haya mentido, pues los carteles municipales han estado pegados, querría decir que el Ayuntamiento es un “cortijo andaluz caciquil” en donde se denuncia al resto de ciudadanos pero el Ayuntamiento tendría libertad para saltarse a la torera sus propias normas municipales, este hecho nos parece más grave y factible.

Pero aparte de lo que hemos comentado, aquí subyace una idea que viene aplicándose en muchas ciudades. Es la idea de la ciudad aséptica, sin ideología y hecha a medida de ciudadanos modélicos, ricos, rubios y altos tal y como adelantó inteligentemente Aldous Huxley en su novela “Un mundo feliz”. De esta forma, se coarta la libertad de expresión de grupos políticos, sindicales, etc., que no pueden acceder como ellos, a pagar grandes campañas publicitarias y que no tenemos a nuestro servicio a medios de comunicación. Con este tipo de medidas se propaga el pensamiento único y el “pasotismo” social. Luego se quejan con la “boca chica” de la poca participación de la sociedad en los partidos políticos.

A parte de lo dicho, se causará un daño a todos esos pubs, disco-bares u otros comercios o asociaciones que suelen anunciar sus actividades, ofertas, fiestas, etc., todos los fines de semana. ¿Quién se beneficiará económicamente de esta circunstancia?

A nuestros gobernantes locales les molesta que se compare a Puertollano con Ciudad Real. En este caso han tomado una decisión propia de la derecha, al igual que en la capital. Aquí alardeábamos con nuestros compañeros de la capital, que en Puertollano todavía quedaba algo de aquella ciudad obrera, de izquierdas, tolerante y plural. Pero como podemos comprobar hay personas que desean convertirla en una ciudad aséptica más.